Galicia es el final del Camino, y también donde más se concentran los albergues con alma. Estos son diez que recomendamos sin dudarlo — la mayoría son privados, todos cuestan menos de 18 € y todos sirven cena casera.
Albergues rurales
- Albergue Casa Domingo (Triacastela): casa de piedra, dueño retirado del Camino, cena vegetariana opcional.
- A Reboleira (Sarria): jardín con hamacas, máquina de café decente, lavadora gratuita.
- Casa Banderas (Portomarín): habitaciones de cuatro literas, tortilla de patatas legendaria.
En núcleos grandes
- Acuario (Melide): central, cocina amplia, pulpo a la gallega a 50 metros.
- Casa Maruja (Arzúa): trato familiar, desayuno con pan caliente, paredes con cuadernos de peregrinos.
- O Cruceiro (Pedrouzo): el clásico antes de Santiago, baños grandes y amplios.
Si quieres dormir mejor
No siempre apetece la litera compartida. Tres opciones que merecen la pena por entre 35 y 60 € la habitación: Casa Manolo (Palas de Rei), Pousada de Castromaior (Castromaior) y Casa Carmen (Boente). Las tres ofrecen habitación privada con baño, cena casera y ese tipo de hospitalidad rural difícil de explicar.
