Esta es probablemente la pregunta que más recibimos. Y la respuesta corta es: depende. La respuesta larga necesita 800 palabras y seis pares de zapatos probados durante toda una primavera.
A favor de las botas
- Mejor sujeción del tobillo en terreno irregular.
- Aislamiento del agua superior (con goretex de calidad).
- Suela más rígida = menos fatiga en piernas en jornadas largas.
- Si vas a llevar más de 8 kg, la sujeción extra ayuda.
A favor de las zapatillas trail
- Mucho más ligeras (200-300 g menos por pie).
- Transpiran mejor — los pies se calientan y sudan menos.
- Secan rápido si te calas en una etapa de lluvia.
- Periodo de adaptación más corto: prácticamente sin rodaje previo.
Lo que probamos
Tres modelos que aguantan bien en las dos rutas más populares: Salomon X Ultra 4 GTX (zapatilla, gore-tex, 130 €), La Sportiva Spire GTX (bota baja, 175 €) y Hoka Speedgoat 5 (zapatilla amortiguada para peregrinos pesados, 150 €). Las tres con suela Vibram o equivalente. Si tienes pie ancho, descarta Salomon y mira directamente a Altra Lone Peak.
